En un incidente médico impactante, una paciente en el Hospital Assuncion San Juan en (ciudad) sufrió la retirada parcial de su cráneo durante una cirugía para eliminar un coágulo cerebral. Según los informes, los cirujanos introdujeron partes del cuerpo de otra paciente con un nombre similar en su cráneo, causando daños graves. Este error provocó un aumento del edema y empeoró su condición.
Después de la operación, la paciente recibió una compensación mínima: el hospital ofreció una tarjeta de combustible de 25 dólares y una parte artificial no reemplazable. El cirujano explicó que era necesario conservar el cráneo para volver a fijarlo después de que el edema disminuyera. Sin embargo, la paciente sufrió dolor intenso y siguió desarrollando úlceras por presión.
La familia de la paciente presentó una demanda contra el hospital, exigiendo una compensación completa para cubrir sus necesidades médicas y garantizar su seguridad. La abogada Allison Oliver dijo que su clienta merecía una atención médica fiable en una situación de emergencia que amenazaba la vida. La hija de la paciente, Erica, declaró que su madre dejó de hablar y comer y quedó recluida en la cama, sufriendo úlceras por presión.
El fisioterapeuta dijo: "No continuaré con las sesiones de fisioterapia porque la estamos torturando con el dolor intenso que sufre".
Allison Oliver dijo: "Nuestra clienta merecía una atención médica fiable durante una emergencia que amenazaba la vida".
Erica dijo: "Se detuvo de hablar por completo, dejó de comer, quedó recluida en la cama y sufre úlceras por presión."